La intuición
Estaba todo preparado para reunirse ese día a las once de la noche en una oficina, en el centro de la ciudad. Eran cinco convocados para llevar a cabo una labor muy arriesgada pero que podría generarles una gran ganancia.
— ¡Bien!, acá tienen los cuatro mapas que conseguí, por favor mírenlos con calma y cuidado, necesito que los interpreten bien, esto me costó más de seis años de trabajo.
Se sentaron a la mesa y poco a poco fueron compartiendo los mapas y tomando notas de la información que contenían. Eran mapas con más de 200 años de antigüedad y en muy mal estado, algunos habían perdido información que era posible de complementar con los otros.
— Bien, ¿qué piensan?
— Me parece que se puede identificar bastante bien la ubicación, déjame proyectar el plano satelital de ese sector de las Bahamas. Miren el mapa número uno la zona de color verde, eso es esto el el plano satelital. Ahora pongan atención en el mapa cuatro en el centro, esa figura triangular, ¿lo ven? (Todos asienten) con estas dos referencias ya tenemos al menos una consistencia entre ambos que confirma la zona.
— Tienes razón, déjame complementarte con el mapa dos. Mira esta zona y la distancia al objetivo, dale un poco de zoom al mapa satelital, te fijas ahí está y cuadra con la relación de ubicación que hiciste con los otros dos.
— ¡Bueno! ¿Está claro que tenemos algo no?,
— Yo voy.
— Yo también.
— Más uno.
— ¿Y tú? (Se quedó callado y asintió) Bien. Ya que estamos todos abordo, les debo anticipar que, si tenemos éxito, la mitad del tesoro es para mí y la otra para ustedes cuatro en partes iguales. ¿Están de acuerdo? (Todos asintieron y él guardó silencio) ¡Oye!, ¡mirame!, me preocupa que no digas nada, ¿qué crees?, ¿Que no puedo prescindir de ti?, ¿qué no podemos encontrar a otro experto? ¿que no lo puedo pagar? (Sólo deja ver una sonrisa).
— Calma, calma, no te pongas así, he trabajado muchos años con él, pero bueno, vamos ¿qué pasa? si algo (Se levantó de su asiento y se fue). ¿que les parece?, ¿se suman?
— ¿De verdad crees que podemos confiar en él?, pa’ más remate querámoslo o no tiene la misma información que nosotros.
— No, te equivocas tiene más, él conoce muy bien esa zona y ha buscado este tesoro por mucho más tiempo que tú.
— ¡Maldita sea!, no debí haberte metido en esto, ni a este imbécil.
— No te dejes llevar por esto, no es nada, él es raro pero es de confianza.
— Si algo falla ten por seguro que los voy a matar.
Iniciaron los preparativos para encontrar el tesoro, se preocuparon de no dejar ni un solo rastro en ningún medio, nada de teléfonos, mails, whatsapp, compras de materiales en negro y un bote de alta mar con doble inscripción, un problema era encontrar el tesoro, el otro, hacerlo desaparecer fuera de territorio americano.
Estuvieron explorando la zona por cinco días hasta que lo encontraron, el siguiente paso, levantar una tonelada de oro que se encontraba a más de 70 metros de profundidad. Al día siguiente bajarían los cinco a levantar el tesoro, para eso necesitaban proteger el contenedor del tesoro, levantarlo y enganchar el contenedor a globos para llevarlo a la superficie.



